Por. Hna Gracelia Molina, arcj     
19/10/2019     




Yo no conocí personalmente a la beata María de San José, mi amada fundadora. Nací 6 años después de su muerte y en mi niñez nunca escuché hablar de ella, ni remotamente. Sólo supe de su vida y sus virtudes cuando me acerqué a las Hermanas ARCJ de Coro, Estado Falcón, para solicitar ayuda en el discernimiento vocacional.

Ahí sí! Comencé a leer acerca de su vida, a beber de las Hermanas que la habían conocido el caudal de virtudes y dones, que esta mujer Venezolana, criollita y Aragüeña tenía impregnado en su ser.

Sin embargo, por cosas de Dios y de la vida, me ha tocado muchas veces hablar de ella a grupos de personas y peregrinos que nos visitan en nuestra comunidad, en catequesis, charlas, encuentros vocacionales, grupos de apostolado, etc.

Y con frecuencia, suelo preguntarme… cómo sería ella hoy? El celo misionero que tenía y la prodigiosa memoria, para no olvidar nunca un detalle de felicitación, un aniversario, un cumpleaños, un regalo, una condolencia, un gesto de cercanía para con todos (desde los más sencillos que se acercaban a ella hasta el Santo Padre, en Roma), me ha hecho pensar, repetidas veces que si viviera en pleno siglo XXI, hubiera usado los medios de comunicación veloces y eficaces que la tecnología nos regala hoy.

Para aquel entonces, lo más rápido era el telegrama. Y hay anécdotas que narran, que estando ella en cama, enferma y en letargo, al volver en sí, en seguida recordó el día y preguntó a las Hermanas si habían puesto el telegrama de felicitación para alguna persona, al contestarles ellas que no, las mandó de inmediato a hacerlo, siendo incluso en horas de la noche.

Imagino, cómo usaría ella los mensajes de texto, email o WhatsApp, si viviera hoy!

Además solía leer la prensa a diario. La Hermana Dilia Barrios, de feliz memoria, en su libro ENCUENTRO relata: "Le interesó siempre mantenerse informada a través de la prensa y de la radio. Cuando ya la enfermedad no le permitía hacerlo por sí misma, pidió a una Hermana: -Por caridad, encárguese Ud. de leerme todos los días los titulares de la prensa. Si alguno le interesaba particularmente, pedía se lo leyeran. Igualmente ocurría con la revista "Vida Religiosa" y "Venezuela Misionera", aparte de vidas de santos."

Estoy convencida, que ella es un ejemplo elocuente del aprovechamiento que podemos hacer hoy en día de los medios de comunicación que tenemos al alcance. También la Madre Iglesia nos invita, impulsa y nos da ejemplo de ello! Hoy día 600 millones de personas hacen uso de las redes sociales… ¿Qué estamos esperando? Ellos necesitan de nosotros una palabra de fe, de esperanza y de luz!



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