Por: Hna. Jhessika Campos, arcj     
19/12/2019     




Seguramente haz escuchado esta frase: "Navidad: tiempo de alegría y de felicidad".. y quizás, alguna vez te has preguntado ¿cuál felicidad?

Comúnmente nuestras navidades están rodeadas de adornos, estrenos, festejos, la mayoría se preocupa por todo lo que debemos comprar y preparar.

Sin embargo, en Venezuela hoy la historia es otra. Nuestra amada patria está enferma, y cada venezolano siente en carne propia esta realidad. Es una enfermedad no sólo económica sino también familiar, social, emocional y espiritual. ¡Cuántas familias hoy están separadas por el éxodo que vivimos! ¡Cuántos niños abandonados!, ¡cuántos abuelos desechados!, ¡Cuántos jóvenes desahuciados!... pero aún así la navidad para el venezolano es tan especial, que buscamos la forma de llevar a cabo nuestras costumbres típicas: compartir, comprar los estrenos (o ver qué uso), hacer las hallacas en familia, compartir con los que amo y aunque estén lejos, no dejo de pensar en ellos. Si en este año 2019, por la razón que sea, no cuentas con lo necesario para celebrar la navidad como antes lo hacías, te invito a tomar un regalo que hoy pongo en tus manos: JESÚS! -¿Jesús?- Te preguntarás.
-Clarooooo!- El Cumpleañero, el homenajeado y el anfitrión, porque hay una cosa muy cierta: no hay navidad sin Jesús!

No perdamos el verdadero sentido de la navidad. Más allá de la comida, de los estrenos, de los adornos, te has preguntado ¿por qué celebramos la navidad o mejor dicho por quién? ¡Si, es verdad! créelo la fiesta de NAVIDAD (Natividad, NACIMIENTO), tiene un anfitrión y se llama Jesús, aquel que NACIÓ en la condición de hombre siendo DIOS, que vino al mundo en la humildad del pesebre, y ese anfitrión te invita sin condiciones. ¿Por qué te preocupas de lo que no tienes en vez de disfrutar lo que sí tienes?…

Sin duda alguna el mejor regalo en esta Navidad es Jesús, Nuestro Salvador. Anímate a llevártelo en tu corazón y hacerlo vida con las personas que tienes alrededor. Allí está Él: en ese vecino que quizás te molesta, en el indigente que está en las calles esperando tu ayuda, en el niño que necesita ser amado... Ese Niño Jesús, sólo necesita una mirada, una sonrisa, un abrazo… No temas acercarte.

Es Jesús, el chiquitito de Belén, quien espera que lo visites en su cumpleaños. No faltes a su fiesta, sólo necesita tu corazón dispuesto. Por eso hoy te lo doy: toma ese regalo y llévatelo en tu corazón, para que en los próximos días Él sea tu luz y guie el camino del nuevo año que ya tiene preparado para ti, lleno de verdadera alegría y felicidad.



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